Te odio…

•Vie/Oct/2008 • Dejar un comentario

TE ODIO (A la dama negra…)

Te odio, porque no puedo tenerte,

Te odio, porque te necesito y eso crea una dependencia que no busqué.

Te odio, porque cada vez que te hiero, me duele el alma, pero no puedo retroceder.

Te odio, porque lucho por creer en ti, confiar en ti, entregarte mi voluntad, pero el miedo es tan fuerte, el recuerdo del dolor a la traición es tan potente, que no me puedo contener.

Te odio, porque tienes razón en tantas cosas que no quiero reconocer.

Te odio, porque el temor a que te acerques y me toques, no poder negar mis labios a tu boca, me hace sentir tan vulnerable.

Te odio, porque ya no soy capaz de decidir que hacer solo, necesito tu voz, tus ojos acariciantes, tus suaves manos, tu calor que me hace sentir tan completa, aunque sea por un par de horas.

Te odio, porque te quiero solo para mí, no tu vida, no tu tiempo, tu amor.

Te odio, porque te amo tanto, que odiarte es la mejor forma de huir de ti.

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Algunas imagenes y sentimientos…

•Vie/Oct/2008 • Dejar un comentario

Estas son algunas de las imagenes de mi pequeña colección de favoritos. Estas en particular, junto con muchas otras, me llegan al fondo del alma por reflejar a la perfeccion algunos de los momentos que he vivido o algunos de mis sentimientos mas ocultos y secretos…

Un poco de cine: Constantine

•Vie/Oct/2008 • Dejar un comentario

Dirección: Francis Lawrence.

País: USA.

Año: 2005.

Duración: 120 min.

Género: Thriller sobrenatural.

Interpretación: Keanu Reeves (John Constantine), Rachel Weisz (Angela Dodson/Isabel Dodson), Shia LaBeouf (Chas), Tilda Swinton (Gabriel), Djimon Hounsou (Medianoche), Max Baker (Beeman), Pruitt Taylor Vince (Padre Hennessy), Gavin Rossdale (Balthazar), Peter Stormare (Satán), Jesse Ramirez (Carroñero), Jose Zuniga (Weiss).

Guión: Kevin Brodbin y Frank Capello; basado en un argumento de Kevin Brodbin, sobre los personajes de las novelas gráficas “Hellblazer” de DC Comics/Vertigo.
Producción: Lauren Shuler Donner, Benjamin Melniker, Michael E. Uslan, Erwin Stoff, Lorenzo di Bonaventura y Akiva Goldsman.

Música: Brian Tyler y Klaus Badelt.

Fotografía: Philippe Rousselot.

Montaje: Wayne Wahrman.

Diseño de producción: Naomi Shohan.

Dirección artística: David Lazan.

Vestuario: Louise Frogley.

Estreno en España: 18 Febrero 2005.

SINOPSIS:

John Constantine (Keanu Reeves) ha estado en el infierno y ha vuelto. Nacido con un don que no deseaba, la capacidad de reconocer claramente a los ángeles y a los demonios hí-bridos que andan por la tierra bajo un aspecto humano, Constantine se vio empujado a quitarse su propia vida pa-ra escapar de la atormentadora claridad de su visión. Pero fracasó. Resucitado en contra de su voluntad, se encontró de nuevo en el mundo de los vivos. Ahora, marcado por su intento de suicidio con una esperanza de vida temporal, patrulla la frontera terrenal entre el cielo y el infierno, esperando en vano ganarse el camino a la salva-ción enviando a los esbirros del diablo de vuelta a las profundida-des. Pero Constantine no es ningún santo. Desilusionado por el mundo que le rodea y enfrentado con el del más allá, es un héroe amargado que bebe en exceso, lleva una vida dura y desprecia la sola idea de heroísmo. Constantine luchará para salvar tu alma pe-ro no quiere tu admiración ni tu agradecimiento, y por supuesto no quiere tu simpatía. Todo lo que quiere es un aplazamiento. Cuando una desesperada pero escéptica detective de policía, Angela Dod-son (Rachel Weisz), consigue su ayuda para resolver la misteriosa muerte de su querida hermana gemela (también interpretada por Weisz), su investigación les lleva a través del mundo de demonios y ángeles que subyace justo bajo el paisaje de la actual ciudad de Los Angeles. Atrapados en una catastrófica serie de acontecimien-tos sobrenaturales, los dos se encuentran inextricablemente involu-crados y tratan de encontrar su propia paz a cualquier precio.

CÓMO SE HIZO “CONSTANTINE”:

*La producción

La productora Lauren Shuler Donner jugó un papel decisivo contribuyendo a que John Constantine pasase a la gran pantalla desde las páginas de la serie de novelas gráficas “Hellblazer” de DC Comics/Vertigo. A Shuler Donner, entre cuyos trabajos durante sus más de 20 años en la industria figuran las entrañables películas de Liberad a Willy, Tienes un e-mail y los grandes éxitos de taquilla a nivel internacional X-Men y X2, le cautivaron las extraordinarias circunstancias y la decidida actitud del personaje. Se dio cuenta del potencial dramático que tenía el material para ser llevado al cine. “Era muy atrayente”, dice. “Inteligente, emocionante, una buena historia con un anti-héroe; el tipo de película en la que sucede lo totalmente inesperado”.

Después de ofrecer con éxito el proyecto a Warner Bros. Pictures, para la que ha producido una serie de películas importantes como el drama de Oliver Stone Un domingo cualquiera y la comedia romántica elogiada por la crítica Dave, presidente por un día, Shuler Donner se concentró en desarrollar un guión para Constantine con el guionista Kevin Brodbin (The Mindhunters) y el productor Michael Uslan. Uslan y su socio Benjamin Melniker, también productor de Constantine, tienen desde hace tiempo una relación de colaboración con la prestigiosa editorial DC Comics, habiendo contribuido anteriormente a dar vida a la popular franquicia de Batman.

Brodbin, que es un gran fan del material original (la serie mensual de Vertigo que durante más tiempo se ha publicado, con más de 200 números y 15 novelas gráficas publicadas), tenía desde hacía tiempo el deseo de escribir un guión para el personaje y se tomó la adaptación muy en serio, poniendo de relieve que, “lo más importante era ser fiel a la voz de Constantine” – un punto esencial sobre el que los realizadores estuvieron de acuerdo, al igual que el guionista Frank Cappello, que entró más tarde en el proyecto y que asimismo se inspiró en gran medida en los orígenes del personaje como guía.

Basándose en la originalidad de la idea en desarrollo que Shuler Donner presentó, el productor y guionista Akiva Goldsman se unió a continuación al equipo de realización de Constantine. Goldsman, un productor de éxito, es también conocido por sus guiones, entre los que figuran El cliente y Una mente maravillosa, que consiguieron numerosos premios, entre ellos un Oscar, un Globo de Oro y una nominación a los BAFTA, por lo que no resulta sorprendente que sólo una historia intensa pueda despertar su interés. “Me resulta imposible trabajar en algo a menos que sea divertido al tiempo que interesante a nivel creativo e imaginativo”, admite. “Constantine aporta una idea que siempre me ha parecido irresistible y con la que he batallado en mi propia obra – la del mundo que hay detrás del mundo, lo que puede existir más allá de lo que podemos ver”.

La identidad de John Constantine y su actitud son inseparables de su situación; cuando las circunstancias de su vida le obligan, él sigue adelante con un único objetivo. “Lo que me encanta de este personaje es que su fracaso resulta inevitable y aun así está dispuesto a seguir insistiendo y a tratar de encontrar otro camino”, dice Lorenzo di Bonaventura, para el que Constantine supone su debut como productor independiente tras un impresionante ejercicio como jefe de producción en Warner Bros. Pictures. “No es el tipo de espíritu indomable que normalmente implica una aventura heroica; es el espíritu indomable de un hombre que sabe que no va a ganar pero que juega, en cualquier caso, lo más duro que puede”.

“Se trata de un hombre que se mueve en ambos lados, en la luz y en la oscuridad”, dice Shuler Donner a propósito del complejo protagonista. “No es malo; después de todo, la vida que arrebató era la suya. Pero tampoco es totalmente bueno. En lo más profundo, creo que es simplemente alguien que ha tenido una vida muy dura y aún así es lo suficientemente inteligente como para tener sentido del humor al respecto, que es una de las razones por las que queríamos a Keanu Reeves, porque sabíamos que podría transmitir eso. Es capaz de encontrar ese equilibrio y transmitir la sensación de profundidad que define a Constantine”.

“Está luchando contra el sistema”, añade Erwin Stoff, productor de Constantine y colaborador profesional de Reeves desde hace tiempo. “Por supuesto, John Constantine no quiere ir al infierno pero cree que son sus actos los que deberían decidir su destino, no la interpretación técnica que alguien haga de las reglas. Es un hombre que, por encima de todo, no puede tolerar la injusticia ni la hipocresía, y es la injusticia y la hipocresía que vio en los primeros años de su vida, así como su situación actual, lo que lo ha endurecido hasta el punto en que está ahora”.

A Stoff le pareció tan interesante el guión de Constantine que se lo envió a Reeves mientras el actor estaba en Sydney rodando Matrix Revolutions y su instinto resultó certero. “Se enamoró del personaje”, recuerda Stoff. “Le gustó el hecho de que a pesar de tener todas las posibilidades para ser una película ambiciosa, divertida, a gran escala y con increíbles efectos, en el fondo era la historia de la lucha de un hombre contra la hipocresía, contra el bien y el mal, y contra lo que está mal en el mundo”. Melniker añade, “Se trata de un individuo excepcional que resulta imposible describir. Hay un misterio permanente. No es algo corriente; no es probable que la gente diga, ‘He visto esto antes’”.

Uslan, cuya pasión juvenil por los cómics le llevó muy pronto a escribir para fanzines del género y a convertirse en un ávido coleccionista, cree que la familiaridad con las novelas gráficas no es un requisito previo para disfrutar de la película o apreciar la fuerza de la personalidad de Constantine por primera vez. Tras haber visto evolucionar al personaje durante años en las publicaciones cree que la película capta su esencia en los aspectos que más importan: a saber, “atmósfera, actitud y punto de vista. Una de las grandes cosas de esta historia y de estos personajes es que no existe para nada el negro ni el blanco. Como descubrimos horrorizados, todo en la vida es gris. No importa lo humano que alguien pueda parecer, podría haber demonios acechando dentro. Cuando alguien te da un golpecito en el hombro nunca sabes qué vas a ver cuando te des la vuelta”.

*Actores y personajes

Keanu Reeves, elegido para interpretar al anti-héroe John Constantine, jugó un papel importante en el desarrollo del personaje cinematográfico, tal como cuenta Goldsman. “Se metió tan de lleno en el papel de Constantine durante el proceso de desarrollo y en los ensayos que muchas de las frases que acabaron en la película eran suyas. Sin duda le encantó el papel”. El director Lawrence destaca la intensidad del lado oscuro que “Keanu fue capaz de extraer de lo más profundo y sacar a la superficie para interpretar este papel. El sarcasmo es natural y creíble, e indicativo del modo en que Constantine ve el mundo. Se puede ver realmente cómo este hombre está angustiado por dentro y por fuera”.

En el caso de Constantine, la actitud tiene una importancia fundamental, una idea que Reeves aceptó sin reservas. “La actitud define a Constantine”, dice di Bonaventura. “Llámese irreverencia, fatalismo, ironía, bravuconada; es inconfundible”. Reeves añade, “Constantine sabe literalmente como funciona el mundo y no le gusta”.

Evidentemente, lo que mejor hace no es el trabajo que hubiese deseado, aunque le proporciona una buena dosis de orgullo, y esa contradicción junto con todo lo demás simplemente contribuye al cinismo que le caracteriza. Aunque, como comenta Stoff, “a menudo es cierto que los cínicos más endurecidos son personas que fueron en otro tiempo increíblemente románticas e idealistas y cuyas esperanzas e ideales han sido aplastados”.

Constantine es también tremendamente grosero y antisocial, lo cual es parte del placer de interpretarlo, confiesa Reeves. Describiendo la escena en la que rechaza a Angela cuando acude en busca de ayuda, dice, “Simplemente no le apetece hablar. Además, no le gusta que se le acerque la gente porque suelen morir, así que se siente más cómodo manteniendo las distancias”.

El hecho de que Constantine más tarde vea a un demonio persiguiendo a la detective cuando se va y corra en su ayuda le parece a Reeves algo cuestionable y típico de la enigmática naturaleza de su personaje. “¿Es su ayuda interesada, totalmente o en parte? Porque resulta que, como sospecha Constantine, esa mujer está de algún modo implicada en la reciente escalada de actividad diabólica y en la trama más amplia que hay detrás de todo ello y que él está intentando entender. ¿Está ayudando a Angela, como lo haría cualquiera de nosotros, sencillamente porque tiene problemas, o es simplemente parte de su gran plan para salvarse a sí mismo?”.

En términos generales, “John Constantine es el héroe más reacio que jamás he conocido”, afirma Brodbin. “No hace las cosas para ser un tipo agradable ni para ser un héroe. No quiere preocuparse de la gente porque eso sólo le causa dolor. Si pudiese eliminar esa parte de él, lo haría”.

“No hay duda de que tiene una vena heroica”, dice Goldsman. “Pero sigue pataleando y gritando por ello”.

Para el papel catalizador de la detective Angela Dodson, los realizadores eligieron a Rachel Weisz (Enemigo a las puertas, El jurado, La momia). Hablando de la dualidad de su personaje, Lawrence explica, “necesitábamos a alguien que fuese creíble como agente de policía competente que resulta ser también una vidente con grandes poderes. Tenía que ser dura e inteligente, y poseer también una cualidad que pudiese hacer creer a la gente que podría haber algo más bajo la superficie, algo de lo que tampoco ella es totalmente consciente”.

La preparación de Weisz para el papel incluyó una serie de sesiones con un asesor policial para aprender a manejar un arma y el lenguaje corporal, y con una vidente de Los Angeles. “Angela experimenta una enorme transformación en la película, pasando de ser una completa no creyente y una cínica a aceptar poco a poco la posibilidad de creer y al final redescubrir los poderes psíquicos que ha estado reprimiendo desde la infancia. Fue una progresión muy interesante de interpretar”, dice.

Además, Weisz asumió el papel de Isabel, la trastornada hermana gemela de Angela, y comenta que una gran parte de lo que impulsa a Angela a buscar respuestas sobre la muerte de Isabel es su propia culpa. “Las dos hermanas eran videntes de niñas pero mientras que Isabel contaba sus visiones y sufría las consecuencias de su estricta y religiosa familia, acabando al final en un psiquiátrico, Angela las negaba y de ese modo sobrevivió. Ahora está pagando el precio – no sólo con una intensa culpa sino que además, como cualquiera que reprime una gran parte de sí mismo, no está viviendo plenamente”.

Observando la química entre Weisz y Reeves, que habían trabajado anteriormente juntos en 1996 en el thriller de acción Reacción en cadena, Lawrence comenta que “hay varias escenas entre Rachel y Keanu que son momentos bastante dramáticos y emotivos”. Tal como Shuler Donner lo ve, “se trata de dos personas que han dedicado sus vidas a luchar contra el mal, ella con la ley y él a su manera, por lo que es natural que se sintiesen atraídos. A un nivel muy básico son similares y se comprenden mutuamente”.

Siguiendo de cerca a Constantine casi en todo momento está Chaz, interpretado por Shia LaBeouf. Aprendiz, compañero, chófer, amigo – los orígenes de su relación no están explicados pero Chaz sigue siendo una presencia fiel, si bien cada vez más impaciente. Sin habilidades especiales ni una visión agudizada, Chaz lo compensa con sus investigaciones y una gran dosis de entusiasmo. Fascinado por el trabajo de Constantine, pasa todo su tiempo libre recopilando un conjunto de conocimientos religiosos e históricos que espera utilizar un día si Constantine le permite ayudarle en alguna misión.

“Chaz está tremendamente intrigado por Constantine y lo idolatra, quiere ser él. Sería como un niño que quiere ser Michael Jordan”, dice LaBeouf. “Chaz es un charlatán. No es exactamente alguien que te haga reír pero es un poco cómico en el sentido de que su personalidad está un poco exagerada, habla un poco más rápido que los demás y cuando tiene miedo se le nota en la cara”.

Por supuesto, el ambicioso aspirante a protegido no comprende totalmente el peligro. “Desea formar parte de ese mundo, que considera muy glamoroso, a pesar de que Constantine detesta lo que hace”, explica Lawrence. “Quiere desesperadamente entrar en él. Más adelante en la película consigue esa oportunidad y se da cuenta de que es un mundo bastante distinto cuando entras realmente en él.

“Es también el ojo de los espectadores”, continúa diciendo el director. “Muchos personajes de la película tienen algún tipo de don o identidades sobrenaturales pero Chaz es simplemente uno de nosotros, siendo testigo de esos extraordinarios acontecimientos”.

Goldsman atribuye a Will Smith la elección de LaBeouf, recordando su reciente trabajo juntos en la película de ciencia ficción del pasado año I, Robot, de la que Smith y LaBeouf fueron protagonistas y en la que Goldsman compartió el trabajo de guionista. “Will vino a verme mientras estábamos trabajando en la película y me dijo ‘ese chico es estupendo’. Así que le hicimos una prueba para el papel de Chaz y fue genial. A continuación yo tenía que parecer muy inteligente diciendo, ‘este chico es estupendo’”.

En lo que respecta al papel de Gabriel, el representante angélico de Dios en la Tierra, Lawrence entró en el proyectó no sólo con un planteamiento nuevo en mente sino también con la actriz perfecta para llevarlo a cabo: Tilda Swinton, entre cuyos trabajos, aclamados en todo el mundo, figuran destacadas interpretaciones en Orlando y Adaptation (El ladrón de orquídeas), así como una nominación a los Globos de Oro en 2002 por En lo más profundo.

Como ser angélico, incluso bajo forma humana, Gabriel está por encima del sexo. Lawrence quería representar el personaje de modo que no fuera predominantemente masculino ni femenino y trató de conseguir esto en parte eligiendo a una mujer, vestida con ropa tradicionalmente masculina, pero el traje surtiría efecto hasta cierto punto, siendo la propia interpretación el elemento crucial. Swinton no sólo tendría que proyectar la ambigüedad innata de Gabriel de muchas formas, incluido el sexo, sino que también tendría que ser fuerte, lúcida y remota; una interpretación nada fácil.

“Me gustó la idea de la naturaleza andrógina de Gabriel”, dice. “Cuando los realizadores hablaron conmigo ya habían dejado de hablar sobre llevar al personaje en una dirección masculina o femenina y se habían decidido por un punto medio, y nosotros nos centramos en el mejor modo de conseguir eso. Desde luego, yo no quería que pareciese una de las modelos del vídeo de Robert Palmer”. Lejos de eso, como atestigua Shuler Donner, “Tilda aporta una gran elegancia y clase al papel, así como una gran dosis de simpatía, lo cual no es fácil teniendo en cuenta las circunstancias. Constantine llama a Gabriel ‘el snob,’ y lo considera arrogante e indiferente”.

“Como guardián de Dios en la Tierra”, explica Swinton, “Gabriel es el único ser a quien Constantine puede solicitar directamente una manera de evitar ir al infierno. Pero cada vez que aboga por su caso la respuesta es la misma: no. Se necesita fe para entrar en el cielo y Constantine está descalificado porque la fe consiste en creer sin pruebas”.

Pruitt Taylor Vince asume el papel de uno de los pocos amigos de verdad que tiene Constantine, el padre Hennessy. Hennessy, en otra época un clérigo fuerte y vital, es ahora un soldado herido en la batalla entre el bien y el mal y confía en Constantine para realizar los duros exorcismos para los que ya no tiene fuerza. Pero sus años de experiencia le han proporcionado al cansado sacerdote una aguda sensibilidad para detectar en el ambiente las vibraciones de otro mundo. A cambio de la ayuda de Constantine, Hennessy le proporciona un sistema único de alerta avanzada, “recorriendo el éter” en busca de señales de actividad diabólica y sutiles cambios en el equilibrio.

Vince, ganador de un Emmy por su interpretación de un asesino en la miniserie Murder One: Diary of a Serial Killer, se entusiasmó inmediatamente con el personaje tras leer el guión, incluso antes de saber que el padre Hennessy era el papel que los realizadores tenían en mente para él. “Me gustan los personajes con defectos”, confiesa, tomando nota de la propensión al alcohol, entre otras cosas, del buen padre. “Prefiero que mis héroes sean un poco taciturnos, sombríos, que tengan un mal día. Eso describe no sólo a Hennessy sino también a Constantine – no son héroes a lomos de un caballo blanco. Es un caballo con manchas. Creo que Hennessy era realmente un buen sacerdote, pero aún así humano, y al final los demonios, tanto dentro como fuera, lo destrozaron. Ha visto demasiado y no quiere volver a verlo, y darse a la bebida es una buena manera de nublar tu visión”.

Otra de las relaciones duraderas, aunque tensas, de Constantine es con el que antiguo curandero y brujo Medianoche, interpretado con inimitable estilo y gracia por Djimon Hounsou, nominado a los Oscar y a los Globos de Oro. Medianoche, que ahora es un hombre de negocios de éxito y coleccionista de reliquias religiosas, satisface el equilibrio dirigiendo un exclusivo club nocturno de manera neutral, en el que híbridos de ambos bandos pueden mezclarse libremente. “Ahora sólo se dedica a los negocios, ése es el camino que ha elegido”, comenta Hounsou, “pero tienes la impresión de que no ha olvidado de donde procedía. Me encanta este personaje. Cada vez que te encuentras con Medianoche, afloran elementos de su personalidad en contra de su voluntad”.

Las auténticas lealtades de Medianoche son tan misteriosas como sus orígenes. “Creo que él y Constantine solían andar juntos hace tal vez 5 o 10 años pero cuando empieza la historia las cosas han cambiado entre ellos”, comenta Lawrence. “Ha habido un malentendido, y una cierta dosis de desconfianza ha enturbiado la relación”.

Hounsou encabezaba la lista de favoritos del director para el papel de Medianoche incluso antes de que Lawrence tuviera su primera reunión con los realizadores en cuanto a dirigir la película. “Djimon tiene un talento increíble”, afirma, mencionando la interpretación del actor afro-americano en En América, por la que fue nominado a los Oscar, así como sus aclamados papeles en Amistad y Gladiator. “Aporta a Medianoche el tipo de presencia poderosa y enigmática que requiere el papel, pero también un atisbo de simpatía. Se asegura de que Medianoche resulte agradable, a pesar de que no sepamos qué esperar de él”.

Uno de los clientes habituales del club de Medianoche es el malvado y peligroso demonio híbrido Balthazar, interpretado con un encanto malvadamente degenerado por Gavin Rossdale, líder del grupo británico Bush, que han conseguido un disco de platino. “Odias a ese tipo desde el mismo instante en que lo ves”, dice Lawrence bromeando. “Balthazar es tan limpio e impoluto, tan hermoso, justo lo contrario de lo que es por dentro y Gavin le da un toque discretamente repulsivo. Aborda el personaje de manera precisa”. Shuler Donner añade, “queríamos a alguien que fuera atractivo y cortés, y que además fuese un poco malvado”.

Fascinado por el guión, Rossdale no dejó escapar la oportunidad de participar en la película, no sólo por la historia sino también “por el calibre de la gente que me rodeaba, gente que se exige mucho”. En sus escenas clave con Keanu Reeves, explica, “Balthazar actúa como el torturador y enemigo de Constantine, así que lo interpreté como lo contrario de Keanu. Ambos personajes se desagradan mutuamente de una manera intensa”.

El aspecto más difícil del papel fue aprender el truco característico de Balthazar, voltear una moneda con una sola mano, toda una proeza de habilidad que el guitarrista dice que tardó tiempo en dominar. “Las manos se te humedecen después de un rato”, admite Rossdale, recordando con una carcajada que en su primer intento durante los primeros días de rodaje tenía que realizar el truco sobre el hueco de una escalera. “Comenté que sería mejor que me trajesen un buen suministro de monedas y que se asegurasen de que no había nadie debajo porque se me iban a caer unas cuantas”.

Para el breve pero decisivo papel del jefe de Balthazar, el mismísimo Satán, Lawrence comprobó que su idea del personaje sincronizaba perfectamente con la del internacionalmente famoso actor sueco Peter Stormare, hasta en el traje blanco.

“El diablo ha sido representado tantas veces en la literatura y en el arte que todos lo reconocemos instantáneamente”, dice Stormare. “Normalmente tiene pezuñas, es un poco peludo, oscuro, y tiene cuernos. En mi primera conversación con Francis sugerí hacerlo sin demasiado maquillaje ni prótesis; simplemente utilizando mi rostro y que los espectadores utilizasen su imaginación. Cuando camina por las calles de Los Angeles o de cualquier otra ciudad del mundo debería parecerse al vecino de al lado – un poco extraño, tal vez, si se mira detenidamente, pero no claramente peligroso”.

Esto se correspondía con la opinión del director. “Lo que creía que no había visto nunca era simplemente una especie de individuo repulsivo, aburrido y frío al estilo de Fagin en Oliver Twist – en una palabra, indiferente”, dice Lawrence. “No necesita enfadarse, ni hacer una escena ni llamar la atención sobre sí mismo – después de todo, es Satán”.

Completan el reparto principal Max Baker, que ha intervenido recientemente en la película de ciencia ficción de Simon Wells La máquina del tiempo, como el amigo de Constantine, Beeman, un erudito con talento para conseguir objetos religiosos antiguos con poderes para curar, proteger o destruir. Consiguiendo artículos tan extraños como una tira de la capa de Moisés, una lechuza de Amityville o piedras del camino a Damasco, ofrece esas poderosas reliquias a Constantine porque, al no ser un guerrero, es la única manera en que puede ayudar. “Es un poco lo que Q es para James Bond”, comenta Lawrence, “el investigador, el que lo mantiene provisto de suministros únicos”.

*Demonios, híbridos y seplavitas

El mundo visto a través de los ojos de John Constantine está poblado por una variedad de híbridos demoníacos que viven entre sus huéspedes humanos, sin que se detecten sus auténticas naturalezas y con sus espantosos rasgos apenas enmascarados por rostros humanos que pueden transformar a su voluntad.

Entretanto, en el propio Hades, demonios y “seplavitas” (comedores de almas) merodean por el paisaje en ruinas. Los seplavitas son un subgénero de los condenados, presentados en la película como carroñeros sin alma, sin vista y sin mente que se basan sólo en el olor para correr tras los recién llegados al inframundo y alimentarse de ellos. Estaban inspirados, cómo no, en fotos de cadáveres utilizados en medicina con sus cerebros extraídos que el director había visto.

“Era una imagen sorprendente”, dice Lawrence. “Había estado intentando aportar un elemento humano al diseño de los seplavitas, porque no son totalmente monstruos; fueron humanos en un cierto momento. Ahora no tienen alma, ni cerebro, ni ojos, sólo conductos nasales y bocas, y unos cuerpos larguiruchos y encorvados que sólo pueden arrastrarse en busca de comida”. En esto, son implacables.

En la película hay cientos de seplavitas, todos ellos nacidos de un solo muñeco prototipo totalmente articulado creado en el famoso taller de criaturas Stan Winston Studios, bajo la dirección del supervisor de efectos de criaturas John Rosengrant (Terminator 3: La rebelión de las máquinas). Basado en ilustraciones de Lawrence, Naomi Shohan y el director de arte conceptual de los Stan Winston Studios, Aaron Simms, el carroñero infernal fue primero modelado por ordenador. A partir de ese momento, como detalla Rosengrant, “pulimos la forma y la terminamos según el estilo tradicional de esculpir, añadiendo poros y arrugas, e hicimos un molde a partir de eso. A continuación la colocamos sobre una estructura ósea articulada y todos los mecanismos que hacen funcionar la cabeza, y todo eso se selló con piel de silicona parecida a la carne”. El muñeco terminado necesita siete técnicos y 3,5 metros de cable para funcionar.

Señalando al horripilante muñeco y su mecanismo respiratorio que hace que se hinche rítmicamente, Rosengrant comenta con orgullo paternal, “¿Verdad que es horrible?”.

A partir de este modelo, que aparece en la película en primeros planos, y de otros modelos de demonios diseñados y construidos en Stan Winston, el equipo de Craig Hayes en el Tippett Studio reprodujo una horda de seres contorsionados. “Los escaneamos para crear réplicas por ordenador, los pintamos y luego los pusimos en acción, volando o corriendo, saltando por encima de coches”, comenta Hayes. “En un momento concreto de la película el aire está cargado de demonios”.

*Vestuario y maquillaje. “Vermin man” y otros retos:

Gran parte del paisaje del infierno es una versión hostil y deteriorada de nuestro propio mundo; sus habitantes tienen el aspecto que tenían cuando llegaron allí, pero están igualmente degenerados.

La diseñadora de vestuario Louise Frogley (Spy Game – Juego de espías, Traffic) comenta “la idea de Francis de que mueren con lo que llevaban puesto y se vuelven desaliñados en el infierno. Como allí no hay agua, la ropa se ensucia, se seca y se endurece, y lo mismo que le sucede a la gente”. Para conseguir ese aspecto, ella y el supervisor de vestuario Q. Mathews hicieron que todo fuese “lavado a la piedra para eliminar el aspecto de nuevo y luego envejecido por nuestro personal de vestuario aplicando estopilla, pelo de yak, guata de poliéster y látex líquido. Aplicaron diferentes tipos de polvo y suciedad y finalmente lo sometieron todo a un duro proceso de secado que, en total, requirió 48 horas de principio a fin para cada prenda”.

Frogley evita el concepto de gamas de color y prefiere ajustarse a personajes individuales, centrando la atención en la sustancia de cada uno con un enfoque de “brainstorming”. “Medianoche es muy pintoresco y ostentoso, Chaz es juvenil y relajado, Rachel necesitaba un aspecto atlético y profesional, sexy pero no abiertamente. Constantine es clásico, contenido, blanco y negro, serio, lineal, directo”.

Reconociendo la fuerte influencia del cine negro en el aspecto y la actitud de Constantine, dice que “también le influyó en cierto modo la moda inglesa de los años 60 y copió un impermeable de esa época para él. El estilo global es compacto y esbelto, lo cual le permite moverse con su gracia habitual”. Teniendo en cuenta las exigencias físicas del papel, por no mencionar la cantidad de escenas en las hay lluvia o agua, Frogley mantenía a mano un total de 25 abrigos duplicados para Keanu Reeves, así como 50 pares de zapatos.

Para la entrada de Gabriel, Frogley preparó un conjunto magníficamente confeccionado, que la propia Swinton llama “el estilo del representante de Sotheby’s”, añadiendo, “por supuesto, también tengo un hermoso conjunto de alas. Toda chica debería tener uno”.

Frogley y su equipo, en colaboración con los Stan Winston Studios, también crearon el vestuario para un repugnante espécimen que el equipo bautizó como Vermin Man – un demonio con forma vagamente humana que ataca a Constantine en la calle antes de explotar dejando al descubierto sus componentes, que son básicamente serpientes, cucarachas y escorpiones. Tal como recuerda Frogley, “Mike Fink tuvo la idea de que el tejido estuviera hecho de termitas. Nuestra experta en tejidos, Marietta Lange, tardó meses en desarrollar muestras para Mike y Francis. Al final ideamos algo hecho de borreguillo, estopilla y lana, con lentejuelas, cuentas, plumas, pelo e insectos de juguete”. ¿Su sincera evaluación del producto final? “Era absolutamente repugnante”.

Complementando los esfuerzos de Frogley, y también trabajando conjuntamente con el equipo de efectos visuales y el equipo de Stan Winston en concreto, estaba la famosa maquilladora, ganadora de varios Premios de la Academia, Ve Neill (Bitelchús, Sra. Doubtfire, Ed Wood). Dirigiendo un equipo de hasta 15 maquilladores en un momento dado, el trabajo de Neill cubría toda la gama, desde lo sutil hasta lo tremebundo, preparando a humanos, híbridos y demonios a la vez para diversas peleas, y ayudando a plasmar los efectos de la avanzada enfermedad que Constantine trata de ocultar detrás de un muro de acción y pose.

El enfrentamiento culminante en la sala de hidroterapia del Ravenscar Hospital entre Constantine y Chaz contra una multitud de híbridos diabólicos fue una tarea ingente tanto para los actores como para el equipo técnico. Empezando a las 3 de la madrugada, los especialistas de ambos sexos se presentaban en el plató para el maquillaje y las prótesis. Además, una multitud de actores que interpretaban a híbridos estaban preparados para el momento en que sus falsos rostros se derritiesen para dejar al descubierto sus rasgos diabólicos.

En lo que respecta al avance del cáncer terminal de pulmón de Constantine, Neill comenta que los decorados poco iluminados “proyectan una especie de tono pálido amarillo-verdoso sobre las paredes, que contribuye, junto con el maquillaje, a hacerle parecer muy amarillento y enfermo”. Mostrándose comedida en todo momento, Neill evitó “hacer que Keanu tuviese un aspecto terrible desde el principio porque no habría tenido sentido, así que simplemente intenté que tuviese un aspecto ligeramente enfermizo”. Hacia el final, “no sólo debido a la enfermedad sino también a las palizas que recibe en todas esas peleas, empezamos a ver un poco más de degeneración, más trauma y más fatiga, por lo que hay ligeros cambios en su maquillaje”.

*El arsenal de Constantine

Desde las botellas de agua bendita que Constantine mantiene como anillo defensivo alrededor de su apartamento, hasta los amuletos y la multitud de restos individuales de objetos religiosos que usa como poder y protección, Constantine utiliza un cambiante e idiosincrásico arsenal de artículos para hacer su trabajo y mantenerse vivo.

La mayor parte de esos artículos se los proporciona su amigo Beeman, mediante complicados trueques con una red de agentes clandestinos en todo el mundo. Beeman, el experto historiador y erudito, es capaz de conseguir objetos tan codiciados como fragmentos de piedra del camino a Damasco; virutas de bala de un intento de asesinato del Papa; una lechuza de Amityville; un trozo del sudario de Moisés; numerosas cruces y otros iconos religiosos bendecidos por clérigos de alto rango a lo largo de los tiempos; y, tal vez lo más inexplicable, una ampolla de aliento de dragón muy inflamable, que produce una llamarada de tres metros de un calor abrasador como un lanzallamas.

Al igual que el auténtico Beeman de la película, el jefe de atrezo Kirk Corwin creó esta incomparable variedad por métodos más convencionales, pero se basó en exhaustivas investigaciones históricas, sumergiéndose también de lleno en el latín clásico, ya que casi todos los objetos importantes llevaban una inscripción en latín.

Es lógico que Corwin esté muy orgulloso de la joya de la colección: la escopeta sagrada de Constantine, un arma hecha supuestamente a partir de un crucifijo hueco, convertido en una mortífera arma de fuego, cuyo disparo puede desintegrar a los demonios más repugnantes y enviarlos de vuelta al infierno.

La escopeta, con mucho la pieza de atrezo más complicada de la película, tenía que poder realizar varios disparos sin desentonar con las demás reliquias de Beeman. Corwin empezó examinando las escopetas existentes. Tras encontrar una llamada “Street Sweeper” que serviría como un modelo excelente, trabajó con Lawrence y Shohan para refinar su aspecto. Decidieron que los componentes de la escopeta deberían dar el aspecto de estar basados en dibujos de Leonardo Da Vinci.

Una vez diseñada, el jefe de atrezo aún tenía que montarla y conseguir un arma de fuego funcional. Al final haría dos armas que disparasen de verdad, dos reproducciones idénticas en plástico, además de cuatro versiones de goma para los ensayos y para ser utilizadas por los dobles. Ocho artesanos necesitaron más de siete semanas para elaborar los dos modelos que funcionaban. El resultado final es un arma resplandeciente y temible hecha de latón y oro, y grabada con las frases en latín “a cruce salus” (“de la cruz procede la salvación”), “decus it tutamen” (“un adorno y un medio de salvación”) y “dei gratia” (“por la gracia de Dios”).

Keanu Reeves se quedó tan impresionado con la lustrosa pieza que encargó que se hiciese una escopeta adicional como regalo para Frances Lawrence una vez terminado el rodaje de las escenas con actores.

Fuente de orígen: LA BUTACA

Una de mis obras…

•Jue/Oct/2008 • Dejar un comentario

Este es uno de los dibujos que suelo hacer cuando mas mal me siento y no se como sacar esa angustia o ansiedad… Dibujar siempre me ha servido de mucho mas que hablar y bueno… aunque no soy una gran artista, si a mi me sirve de algo… bienvenido sea!

A este le titulé soledad y creo que sobran explicaciones del porque, ¿verdad?

SOLEDAD, POR DARKNESSWALKIRIA

La locura…

•Jue/Oct/2008 • Dejar un comentario

“La locura dijo a la razón: No existe un corazón capaz de mi tortura…

La herida que comenzó a nacer con nombre de mujer fue quien tuvo la culpa…

Quiero correr encima de un cristal, cortandome los pies tratando de buscarte!

Quiero saltar, dejandome la piel y luego echarme sal y no tendre bastante!

La venganza asesinó al perdón, detrás de un callejón, detrás de una sonrisa, no…

Le importaba que de su dolor, naciera una canción que no necesitaba oir…

Quiero correr encima de un cristal con llagas en los, pies tratando de buscarte!

Quiero sudar, dejandome la piel y luego echarme sal y no tendré bastante!

Y la sangre del cristal…

Va curandome los pies…

La locura dijo a la razón: No existe un corazon capaz de mi tortura…

La herida que comenzó a nacer con nombre de mujer fue quien tuvo la culpa…

Quiero correr encima de un cristal, cortandome los pies tratando de buscarte!

Quiero saltar , dejandome la piel y luego echarme sal y no tendre bastante!”

La lokura / Parabellum

NEMO: Un gran tema con un gran video

•Mie/Oct/2008 • Dejar un comentario

Para mi uno de los mejores temas de Nightwish y uno de los mejores videos! Y a la vez, el que mas dice de mi… este video relata mi propia historia y la voz de Tarja Turunen la hace preciosa, dulce… precioso.

NIGHTWISH (Con Tarja Turunen): NEMO

Vlad Tepes “El Empalador”: Los orígenes del Conde Dracula

•Mie/Oct/2008 • Dejar un comentario

Nació en la ciudad-burgo rumana de Sighişoara (Transilvania), el 8 de noviembre de 1431 y murió en batalla el 14 de diciembre de 1476 en las cercanías de Bucarest.

Gobernante de carácter volcánico e impredecible, fue el más duro de todos los gobernantes de Europa Oriental en el Siglo XV. Para algunos fue un heroico defensor de los intereses e independencia de su país y del cristianismo, mientras que para otros era una persona cruel que torturaba y mataba para divertirse, por puro placer

De Vlad III de Valaquia, se cuentan numerosas historias y leyendas. Fue rehén de los invasores otomanos hasta los diecisiete años de edad, cuando logró tomar el trono de Valaquia, del cual fue depuesto poco tiempo después. Sin embargo, en 1456, tras la Batalla de Belgrado, Vlad ascendió de nuevo al trono, tras matar a su contrincante Vladislav II, y ya no lo abandonó hasta 1462. Después vivió en el exilio hasta 1474, momento en que se lanzó de nuevo a la batalla para recuperar el cargo, lo que conseguiría en 1476. Sin embargo, en diciembre de este año caería luchando contra los turcos, rodeado de su leal Guardia Moldava.

Leyenda negra:

Vlad se hizo famoso por tres cosas: su increíble arrojo y valentía (murió luchando con un ejército de tan solo 300 hombres contra un ejército de 120.000 turcos, algo que había hecho antes varias veces con éxito), su implacable sentido de la justicia y su extraordinaria crueldad, capaz de llamar la atención incluso en aquellos tiempos sangrientos. Como su apodo Tepes indica, su argumento contundente favorito era el empalamiento, una técnica de tortura y ejecución que consiste en introducir un palo de aproximadamente 3.50 m. de longitud sin punta (ya que esto aseguraba un mayor sufrimiento en la víctima), por el ano o la vagina hasta la boca o el hombro, fijarlo a la carne con un clavo y después levantarlo para que la víctima muera allí lentamente, entre dolores atroces. Al menos cien mil personas, murieron de esta manera a manos de los hombres del Empalador durante los siete años que duraron sus sucesivos reinados: enemigos, traidores, delincuentes de todo tipo y las familias de todos ellos, incluyendo a los bebés, y a elementos de su propia milicia que “merecían” ser castigados.

Un delegado papal en la corte húngara lo describió así: “No era muy alto, pero sí corpulento y musculoso. Su apariencia era fría e inspiraba cierto espanto. Tenía la nariz aguileña, fosas nasales dilatadas, un rostro rojizo y delgado y unas pestañas muy largas que daban sombra a unos grandes ojos grises y bien abiertos; las cejas negras y tupidas le daban aspecto amenazador. Llevaba bigote, y sus pómulos sobresalientes hacían que su rostro pareciera aún más enérgico. Una cerviz de toro le ceñía la cabeza, de la que colgaba sobre unas anchas espaldas una ensortijada melena negra.” (Nikolaus Modrussa).

Vlad hizo y deshizo alianzas tanto con turcos como con húngaros siempre por los intereses de su patria, Valaquia. Durante todo su reinado se caracterizó como un auténtico patriota y siempre defendió los intereses de su pueblo ya que tanto húngaros como turcos miraban a sus territorios como región a conquistar. Casi siempre contó con un ejército reducido y muchas veces utilizó las tácticas de la guerrilla (utilizaba la táctica de tierra quemada, infectaba los pozos de agua, mandaba enfermos de tuberculosis a los campamentos turcos) para luchar contra sus enemigos.

Sus hechos fueron inmortalizados por el juglar alemán Michel Beheim, en su obra poética Von ainem wutrich der hies Trakle waida von der Walachei en 1463.

Biografía:

Fue uno de los tres hijos de Vlad Dracul (que significa Dragón o Demonio, de donde viene el término Drácula o Drăculea: hijo de Dracul), quien fue incluido en la Orden del Dragón de manos de Segismundo de Luxemburgo, también rey de Alemania, Bohemia y Hungría, en 1428. Dado que en la mitología rumana no existían los dragones, por analogía fonética de “Drac” (dragón en Húngaro) pasó a ser conocido como “Dracul”, que en Rumano significa “el Demonio”.

Vlad era príncipe de Velaquia (antiguo principado danubiano, que formó con Moldavia el reino de Rumania). Hoy en día, constituye dos regiones geográficas bien definidas: la Mutenia, situada al este del río Olt, y la Oltenia, al oeste.

Su traumática infancia, fue muy determinante a la hora de formar su futuro como príncipe. A los 13 años, en 1444, fue entregado a los turcos como rehén junto con su hermano Radu, por su padre como muestra de sumisión al Sultán y como garantía. Fue criado por el mismo Murat II (padre de Mehmet II, el cual lo tuvo como a un hermano) en ciudades como Adrianópolis, Egniojsor, Ened y Ninfamén, siendo el propósito evitar una nueva traición por parte del padre de Vlad.

Cuando volvió del exilio, su padre Vlad Dracul había muerto apaleado, por Iancu de Hunedoara en 1447, y a su hermano Mircea le quemaron los ojos con un hierro al rojo vivo antes de enterrarlo aún con vida. Ambos hechos fueron ordenados por los Boyardos (una aristocracia local), a los cuales Vlad tuvo desde entonces odio eterno.

Los turcos lo apoyaron hasta convertirlo en rey de Valaquia (antes incluso llegó a ser príncipe de Transilvania, pero sólo durante unos meses), en Septiembre de 1448, pero los húngaros lo expulsaron por ordenes de Juan Hunyadi, comandante en jefe de los nobles de Hungría, antiguo aliado de su padre.

Durante ocho años Vlad estuvo viajando por los lugares limítrofes de Valaquia buscando apoyo. Se sabe que en este tiempo contactó con su primo Esteban el Grande de Moldavia, quien le ayudaría en el futuro contra los turcos cuando éste se convirtió en voivoda de su país. Además aprendió varias tácticas político-militares.

Estuvo en la corte de Juan Hunyadi, el cual, impresionado por su conocimiento de los turcos y su odio del sultán turco Mehmed II le perdonó y le tomó como consejero. Eventualmente se convertiría en el candidato húngaro al trono de Valaquia.

Torturas y condenas:

Aunque el empalamiento era, evidentemente, la diversión favorita de Vlad, también gozaba con la aplicación de otros métodos a quienes de un modo u otro le habían hecho enfurecer, normalmente en la intimidad de sus castillos. Entre los métodos de tortura favoritos del Príncipe de Valaquia se contaban también la amputación de miembros, narices y orejas; la extracción de ojos con ganchos; el estrangulamiento, la hoguera, la castración, el desollamiento, la exposición a los elementos o a fieras salvajes, el vaciado de ojos, la parrilla y la lenta destrucción de pechos y genitales, especialmente de las mujeres.

Eliminación de pobres y gitanos:

Otra de sus actuaciones en su reinado fue cuando la población se quejaba de los continuos robos que sufrían por parte de ladrones y asaltadores en sus territorios, además de los pobres, que según Vlad no aportaban nada al país. Para erradicar esto propuso un gran festín en una gran casa de las afueras de las ciudades para pobres, ladrones, tullidos, leprosos, enfermos, pordioseros, en donde las grandes viandas y el vino estaban por doquier. Cuando ya todos estaban bien servidos de comida y borrachos de vino, Vlad y su guardia se plantaron en la casa y preguntó a todos los allí reunidos si querían una vida sin privaciones ni preocupaciones y que todos los días se dieran festines como aquel, a lo que los mendigos y demás personas respondieron que sí y que había sido el mejor día de sus vidas. Vlad les sonrió y mandó a sus soldados que cerraran todas las puertas de la casa y prendieran fuego sobre ella. Nadie quedó con vida. Eliminó la pobreza acabando con los pobres. Estas atrocidades se fueron repitiendo con todos los mendigos en cada comarca de su principado. Llegaron a morir 3.600.

El siguiente grupo para él improductivo con el que quiso acabar, fue el de los gitanos. Vlad reunió a los trescientos de una comarca, mandó que asaran a los tres líderes para que los demás los comieran o a cambio se alistaran al frente turco, sino todos serían asados. Los gitanos optaron por lo segundo.

Mensajeros turcos:

A unos mensajeros turcos les preguntó que por qué eran tan irrespetuosos y no se sacaban el turbante en muestra de respeto ante su presencia. Los mensajeros respondieron que no acostumbraban a hacerlo. Vlad decidió reforzar sus costumbres y los devolvió a Estambul con los turbantes clavados a los cráneos, para que nunca se los sacasen.

El comerciante:

Un buen día, un comerciante florentino se presentó en su castillo para denunciar que le habían robado una bolsa de monedas de oro. El príncipe le dijo que volviera al día siguiente. Cuando el mercader retornó al día siguiente, los ladrones y todos los miembros de sus familias estaban empalados en el patio de castillo. Frente a ellos, Vlad devolvió la bolsa robada.

Entonces el Empalador le pidió al comerciante que contara las monedas de la bolsa, para comprobar si faltaba alguna. El aterrorizado extranjero las contó cuidadosamente, y probablemente demasiado asustado para mentir, musitó finalmente: -Sobra una.

Vlad le contestó: -Tu honradez te ha salvado. Si hubieras intentado quedártela, habrías acabado en la estaca más alta, junto con éstos..

Las caravanas de comerciantes:

Ocurrió que unas caravanas de comerciantes alemanes en su ruta desde Serbia hasta Hungría no llegaron a pararse en Valaquia y comerciar con Vlad. Éste, al enterarse de la falta de respeto hacia él y su pueblo, mandó capturar las caravanas y asesinar a los 600 comerciantes que las componían exceptuando a dos, a uno de ellos le sacó los ojos y a otro le cortó la lengua y les hizo volver con las cabezas de los comerciantes a Serbia.

La amante:

Vlad tuvo muchas amantes a lo largo de su vida, probablemente debido al hecho de que le duraban muy poco. Un día que Vlad estaba de mal humor una de sus amantes le dijo para complacerle que estaba embarazada de él. Vlad le envió una matrona para que la examinase y cuando ésta le dijo que no había tal embarazo le rajó literalmente el vientre a su amante gritando que quería ver el fruto de sus entrañas.

Castigó duramente el adulterio y no dudó en empalar a todas aquellas mujeres que fueran acusadas de ello.

El monje empalado:

Un día cuando Vlad paseaba con un monje junto a un bosque de empalados, éste le dijo que el hedor era insoportable, pero se lo dijo en tono de sorna. Vlad lo miró con ojos incendiarios y ordenó que lo empalaran en el palo más alto que hubiera. Cuando el monje ya estaba empalado el príncipe le preguntó si allí arriba olía mejor.

La mujer holgazana:

Vlad se encontró con un hombre trabajando en el campo que parecía falto de mujer por el aspecto de sus ropas. Al preguntarle si no estaba casado éste le dijo que sí. Vlad hizo traer a la mujer y le preguntó qué hacía en sus días, y ésta le dijo que lavar, hacer el pan y coser. Señalando a las ropas de su marido, Vlad no le creyó y decidió empalarla a pesar de que el marido afirmaba estar satisfecho con ella. Luego obligó a otra mujer a casarse con este hombre no sin antes amenazarla con el mismo destino si no cuidaba bien del campesino.

El voivoda Dan:

Otra de sus acciones fue la muerte al voivoda usurpador Dan, a causa de que éste quiso derrocar a Vlad del poder de Valaquia, no sin que antes Dan cavara su propia tumba y asistiera a sus propios funerales. Ocurrió en 1460.

Los monjes mendigos:

Cuando Vlad fue de visita a un pueblo de Valaquia, vio como dos monjes le pedían limosna. El príncipe les preguntó que por qué pedían limosna si podían vivir sin penurias colaborando en cualquier iglesia y éstos le respondieron que mendigando podrían saber si iban a entrar o no en el reino de los cielos, a lo que Vlad sin más miramientos, les mandó empalar y les dijo que así sus dudas quedarían resueltas de inmediato.

La copa de oro:

También puso en una fuente de la plaza de la capital de Valaquia, Tirgoviste, una copa de oro para que todo el mundo bebiera en ella, pero aquel que la robara se sometería a la justicia del príncipe. Durante los años de su reinado nadie osó robar la copa de oro. Incluso tras su muerte la copa siguió durante un largo período en la fuente debido al temor que había infundido Vlad en los habitantes.
Torturas a animales:

Incluso cuando estaba prisionero o en el exilio, se dedicaba a torturar y mutilar pájaros y otros animales pequeños, como ratones, y ardillas, y llegaba también a empalar maxis montañeses silvestres.

La crueldad del siglo XV:

Justicia y sadismo, sangre y tortura, bosques de empalados y valentía sobrehumana. Los historiadores que defienden a Vlad III el Empalador como un héroe nacional destacan que, en aquel tiempo y lugar, el ejercicio del terror total era la única manera de mantener a raya a las fuerzas abrumadoramente superiores que, desde un lado y otro, se disputaban las puertas de Europa y de Asia. Desde esta perspectiva, Vlad Tepes habría sido simplemente un hombre de su tiempo, con la moral de su tiempo e incluso dotado de un sentido de la justicia y el patriotismo poco usual para una época tan convulsa, quien hizo estrictamente lo necesario para acobardar a los masivos ejércitos extranjeros y a los desestabilizadores del interior.

Leyenda de vampiro:

En la literatura y el cine fue el modelo del género de terror y del vampirismo, ya que se dice que bebía la sangre de sus víctimas en copas mientras comía delante de los empalados. Su sádica personalidad la tomó Bram Stoker como modelo para su obra Drácula, escrita en 1897. Para 1976, el gobierno comunista de Nicolae Ceauşescu lo declaró Héroe de la nación al cumplirse el V Centenario de su muerte. Se han realizado infinidad de películas sobre el personaje pero siempre desde la perspectiva del vampiro y no de su biografía real durante todo el siglo XX.

En el cine:

* “Vlad Tepes”, Rumanía. 1979.
* “Vlad, el príncipe de la oscuridad”. 2001.

En la música:

* “Vlad Tepes”, grupo de Black Metal que lleva su nombre y que ha editado 11 álbumes desde 1993 hasta 1998, año de su disolución como banda. En 2004 y 2005 han realizado otros dos álbumes de forma clandestina.

* El grupo sueco de Black Metal Marduk dedica la segunda parte de su disco “Nightwing” a contar la historia de Vlad Tepes. El tema “Deme Quaden Thyrane” había aparecido en el tercer disco de la banda “Opus Nocturne”. Además, el disco “Heaven Shall Burn… When We Are Gathered” contiene también un tema compuesto en honor del príncipe empalador: “Dracul Va Domni Din Nou In Transilvania”.
* Graveland, grupo de Black Metal polaco tiene un EP títulado “Impaler’s Wolves” de 1999, que trata sobre la persona de Vlad El Empalador.

* Voivoda Dracula, una canción del grupo colombiano Gaias Pendulum del género gothic doom, del álbum Vité de 2000 se refiere al tema, desde el punto de vista de la leyenda popularizada por Stoker.

* La banda mexicana de black metal Domus Blasphem hace referencia a Vlad Tepes en el tema “In the earths of Vlad Tepes” (2006); describiendo la sensación de un aventurado aproximandose al castillo del empalador y desribiendo sus visiones y sensaciones.

* La banda sueca de Death metal progresivo Carbonized tiene una canción titulada “Vlad Tepes” como 2do track de su disco Disharmonization del año 1995.

* la banda griega de Black Metal necromantia se refiere al tema del vampirismo y la figura de dracula en su album debut Crossing the Fiery Path.

* la banda Digital Flatulencia de electrogrind, tiene una canción titulada “Empalamiento en los Cárpatos”, inspirada en la afición de Vlad Tepes.
* la banda española de Black Metal Akhramort tiene un álbum titulado Vlad Tepes, que trata sobre el mismo.

* El grupo de Heavy Metal bilbaínos, Valhalla, incluyo en su tercer álbum de estudio (Nightbreed) una canción llamada Vlad the impaler, segundo tema de sus épicas Carpathian tales, el primero hace honor a la sangrienta Condesa Bathory.

* El Grupo de Rock “Death Bird” saco un sencillo en 1986 en el que hablaba de la cultura de Vlad y sus hazañas, llamada “Blood Incoming”.

Fuente: Wikipedia